martes, 4 de diciembre de 2012

Retruécanos y Arabescos Literarios

Domingo, 25 de Marzo de 2012


Retruécanos y Arabescos Literarios


No sé por qué, pero me gustan las palabras rebuscadas. Por más técnicas, indecodificables y enredadas que puedan leerse o escucharse de momento. Creo que agregar términos complejos a un texto es una forma ideal de darle un aire a la comunicación (o asfixiarla, si el individuo que los desconoce se siente cómodo en su condición ignorante y deja de leer).  Gracias a las palabras desconocidas se generan nuevas incógnitas, preguntas, encrucijadas, y, a su vez, nuevas búsquedas y reflexiones al respecto. Así esto le genere un caos momentáneo al lector y la situación implique una pausa en su proceso, esto dará paso a una investigación inmediata del término o de la expresión que no ha sido entendida y necesita definirse para poder avanzar con una conceptualización clara del texto en cuestión.

En mi caso, cada vez que leo, procuro tener un diccionario al pie, o la página web de la RAE abierta, por si acaso necesito que dicha herramienta me ayude a descifrar alguno de esos retruécanos, que al ser detectado, me pone como en alerta roja y urge de ser traducido al instante y sin vacilaciones. Porque de no hacerlo, el resto del texto iría perdiendo sentido. Y si avanzo con la curiosidad latente, sentiré que estoy haciendo una lectura textual a medias, una tarea mediocre y superficial. La interpretación se haría difusa, y sería un acto muerto y estéril.

Reflexiones Estériles y Retratos en Sepia de la Urbe



Domingo, 23 de Septiembre de 2012 (2:00 pm)


Reflexiones Estériles y Retratos en Sepia de la Urbe



 ...Algunos semblantes tienen el seño fruncido, otros son gestos marchitos con la mirada perdida en el suelo, expresando involuntariamente su desazón en medio del afán que plaga a la caótica ciudad.


Algunos rostros recios le apuestan a mantener la frente en alto, tratando de esconder el horror y el desamparo que sienten bajo las inmensas estructuras, permeados por alguna efímera sensación de seguridad que de vez en cuando los embarga, inspirados en alguna vanidad percibida de facto o encausados por algún discurso ajeno que luego reemplazan. 


Aquella zozobra interna es atenuada por la monotonía que la rutina se encarga de poner a la orden del día, con ella se inyectan a diario para anestesiarse. Así, pueden sacudirse y estrellarse contra las paredes de su psique, embistiendo con fuerza los muros y rejas de su propia cárcel de divagaciones sin sentir dolor alguno, en lo que pareciera un infinito letargo de vano desgaste.


Lo paradójico es que, a pesar de todo, a veces sonríen.

Reseña: Retratos y Encuentros - Gay Talese


Reseña Periodística


Libro: Retratos y Encuentros 
Autor: Gay Talese
Páginas: 312 
Editorial: AGUILAR (2008) - ALFAGUARA (2010)


En Retratos y Encuentros, Gay Talese (New Jersey, 1932) procura describir minuciosamente cada detalle, cada rasgo (ya sea físico o de personalidad), cada paisaje y cada momento, recreando y transmitiendo con pericia cada sensación que produce conocer las historias de vida que intervienen en el libro. La forma en que se narra cada relato permite introyectarse en sus páginas y bosquejar cuentos imaginariamente, pero cuentos reales. Literatura de no ficción. Como si la lectura permitiera un misterioso trance a través de una especie de máquina del tiempo, la cual, transporta a los lectores y les da la oportunidad para conocer de primera mano a cada personaje o celebridad del siglo pasado que hace parte de este compilado de historias, sucesos y anécdotas. Como si tras pasar los ojos con atención por cada línea se pudiera intimar con cada uno y sentirlo cercano, imaginar y comprender sus experiencias sin mayor esfuerzo.


Su creativa forma de abarcar cada elemento que hace parte del paisaje, generando a su vez atmósferas que no sean difíciles de imaginar o recrear sino que parezcan próximas al lector, lo llevan a elegir como escenario central a la gran metrópolis estadounidense Nueva York, ciudad de cosas inadvertidas - en buena parte de su obra, escrutando cada objeto que hace parte de la escena sin que pase desapercibido: desde las hormigas que suben en fila por los rascacielos de la ciudad, pasando por los gatos hambrientos que rondan los restaurantes y los callejones en las noches, hasta las más emblemáticas estructuras y sitios en donde tienen lugar importantes vivencias de algunas de las más reconocidas figuras públicas de los años 60’s y 70’s. De esta forma, elabora todo un conglomerado narrativo que permite ver a través de una suerte de panóptico, mediante el cual, logra plasmar cada momento de manera que el lector se sienta presente en el lugar de los sucesos.

Personajes icónicos como Frank Sinatra, Hernest Hemingway, John F. Kennedy, Fidel Castro, Muhammad Ali, entre otros, se destacan y hacen parte de esta antología que recopila múltiples piezas periodísticas de gran valor, redactadas en su mayoría a modo de crónica, entre perfiles y reportajes, encapsulando relatos de excelsa calidad en donde los diálogos, las descripciones, la investigación y su elaborado estilo de redacción (gracias al cual Gay Talese ha sido catalogado como uno de los pioneros y estandarte del llamado “Nuevo Periodismo”), logran recrear cada escena con un tinte artístico, como proyectando un recuadro cinematográfico en cada página, en imágenes que son reproducidas a través de cada línea escrita y que hacen posible bosquejar retratos y tener encuentros con dichas celebridades con el libro como mediador.

Retratos y Encuentros recopila varios de los artilugios periodísticos más representativos en el trayecto de este autor norteamericano de ascendencia italiana. 14 crónicas seleccionadas entre las más exitosas y reconocidas publicaciones que tuvieron lugar en diarios y revistas como The New York Times, Esquire y Times o Harper’s Magazine, conforman este libro. En uno de sus capítulos – Orígenes de un Escritor de No Ficción - hace un recuento de cómo fueron sus inicios en el periodismo a partir de algunas remembranzas de su niñez en donde habla de los motivos por los cuales encontró una vocación en este oficio, aprendiendo a escuchar cuidadosamente escondido tras los vestidores de la sastrería de su madre, de quien aprendió muchas claves para lograr ser un buen escucha y conversador, pues ella era la confidente de mujeres adineradas que mientras se desahogaban, intentaban llenar sus vacíos sentimentales a la par que llenaban sus closets de nuevos y finos vestidos. Y él, en silencio, oía con atención y sin interrumpir a quien deseaba contar algo, y mientras lo relata,  va brindando al mismo tiempo lecciones o tips de cómo lograr una buena entrevista y de cómo condensar la información hábilmente, extrayendo la esencia y la carga emotiva de cada testimonio para redactar un buen escrito.  

Por tal mérito, Gay Talese, un veterano autor de clásicos contemporáneos que aún está vigente, se ha convertido en todo un referente y modelo para las nuevas generaciones de periodistas y escritores en general que desean salir de los convencionalismos y optar por estilos vanguardistas en su quehacer.